Fernando Cerimedo
Javier Milei
Javier Negre
Rodrigo Paz
Los dueños de la libertad
Desinformación
Redes sociales
Libertarianismo
Escuela Austriaca
Estrategia digital
La detención de Fernando Cerimedo, uno de los operadores digitales más visibles de las nuevas derechas en América Latina, desató reacciones en toda la región porque sus huellas aparecen en varias campañas sucias de los últimos años. Sus servicios como estratega digital no eran un misterio: el uso de granjas de bots, las operaciones de desinformación y el ataque a los sistemas electorales ya son parte del paisaje de la política contemporánea. La pregunta es qué lugar ocupan hoy operadores como él en una red más amplia de think tanks, fundaciones y organizaciones que comparten estrategias y recursos para impulsar cambios similares en toda la región. En este episodio hablamos con la periodista argentina Soledad Vallejos, autora de Los dueños de la libertad, para entender de dónde viene Fernando Cerimedo, cómo construyó su influencia regional y cómo operan las redes libertarias que están cambiando la política latinoamericana.
Créditos:
-
Producción
Jesús Delgadillo -
Edición
Eliezer Budasoff -
Verificación de datos
Bruno Scelza -
Producción digital
Samantha Proaño, Franklin Villavicencio, Diego Corzo -
Diseño de sonido y mezcla
Elías González -
Música
Elías González -
Tema musical
Pauchi Sasaki -
Fotografía
Getty Images / Samuel Corum
Etiquetas:
Transcripciones:
Transcripción:
Eliezer Budasoff: Bienvenidos a El hilo, un podcast de Radio Ambulante Studios. Soy Eliezer Budasoff.
Archivo de audio, Presentadora, RTVE Noticias: Puede que el nombre de Fernando Cerimedo no les suene. Es un consultor político que ha encumbrado a varios líderes de derechas en América Latina.
Archivo de audio, Presentadora, DW Español: Es el principal sospechoso de un ataque contra su expareja, la abogada boliviana Nadia Beller.
Archivo de audio, Presentador, Milenio TV: Durante años se movió cerca del poder. Trabajó con Javier Milei en Argentina, ahora asesoraba al presidente boliviano, Rodrigo Paz.
Audio de archivo, Presentadora: Este personaje era, de verdad, vendía viandas hace unos años. De hecho era taxista también.
Archivo de audio, Presentador, RTVE Noticias: Cerimedo no sólo era la pareja de Nadia. También era asesor del presidente boliviano, Rodrigo Paz. La Policía de Bolivia ha encontrado en su casa esta granja de bots, también se han hallado más de 40 mil dólares.
Audio de archivo, Presentadora: Es una persona… turbia. No, no, turbia es poco.
Eliezer: Primero fue una noticia policial. El 18 de agosto, el consultor argentino Fernando Cerimedo fue detenido en Bolivia como presunto autor intelectual de un ataque a tiros que había recibido la noche anterior su pareja, la abogada boliviana Nadia Beller. Pero la historia de un intento de feminicidio, pronto se convirtió en otra cosa. La detención de Cerimedo, un conocido operador digital de las nuevas derechas en América Latina, produjo efectos inmediatos en todo el continente.
Conocemos muchas de las cosas en las que Fernando Cerimedo estuvo involucrado porque sucedieron a la vista de todos: fue investigado en Brasil por difundir falsedades sobre el proceso electoral que alimentaron un intento de golpe de estado de Bolsonaro, se lo vinculó con una campaña de desinformación sobre el texto de la Nueva Constitución en Chile antes del plebiscito, lo acusaron de intervenir en la última elección presidencial de Honduras, y sus vínculos se pueden rastrear en varios países más de América Latina. Estos días se lo ha presentado como un arquitecto o un estratega clave de la ultraderecha en el continente, pero, en concreto, es alguien que está dispuesto a hacer el trabajo sucio.
No es que no se supiera que Cerimedo trabajaba de manipular votantes en los lugares donde contrataban sus servicios: la pregunta es qué lugar ocupan hoy operadores como él en una red más amplia, que impulsa cambios y estrategias similares en toda la región. Para tratar de entender un poco más de ese mundo hablamos con la periodista y autora argentina Soledad Vallejos, que publicó un perfil sobre Fernando Cerimedo a principios de este año. Unos meses antes de eso, Soledad había publicado su último libro, Los dueños de la libertad, donde investiga, justamente, las redes internacionales que alimentan con dinero, ideas y narrativas la agenda libertaria en América Latina.
Es 28 de agosto de 2026. Hacemos una pausa y volvemos.
Eliezer: Soledad, en enero publicaste un perfil sobree Fernando Cerimedo que se titula El encantador de serpientes de las nuevas derechas latinoamericanas. A mí me encanta este título porque me parece de una precisión enorme para tratar de ubicar a un personaje como él, ¿no? Pero también para mirar a otros como él. Porque desde que fue detenido en Bolivia la semana pasada, uno puede encontrar estas dos imágenes sobre él, a grandes rasgos, que son contradictorias y no necesariamente excluyentes, ¿no? Pero por un lado, Fernando Cerimedo como un vendehumo, que es la forma que llamamos en Argentina a cierto tipo de estafadores, ¿no? Un tipo que era taxista, que vendía viandas. Hoy escuché que vivía en una pensión cerca del Obelisco en Buenos Aires y se tuvo que ir porque lo acusaban de robarle cosas a otros pensionistas. Y por otro, como una especie de genio maquiavélico, responsable del entramado digital de las nuevas derechas en América Latina, que solo estos días ha sido mencionado por el presidente de Bolivia, la presidenta de México, el expresidente de Colombia, ha generado repercusiones en Brasil, en Chile, en Honduras. En tu perfil cuentas que The Economist dijo que era “el hombre de MAGA en América Latina”. Entonces, para empezar, nos gustaría ubicar el personaje en una dimensión justa, ¿no? Y tal vez para esto la pregunta sería: ¿cuánto poder tenía, o ha tenido, o tiene Fernando Cerimedo? ¿Y cuáles son, por decirlo de un modo grueso, sus principales talentoso? O sea, ¿qué es lo que hizo que fuera de ser un buscavidas a tener esta injerencia en la política regional?
Soledad Vallejos: A ver, escuchaba recién la enumeración que hacías y es digna de un personaje de Balzac. Alguien que vivió mil vidas en un ratito y recién antes de hablar con vos estaba repasando el archivo que tengo yo de él y encontré algo que había olvidado. Y es que en algún momento, en 2012 o por ahí, él trabajó, hizo algún tipo de trabajo eventual temporal, para el Ministerio de Pesca y etcétera de la provincia de Buenos Aires. Y sacó algún dinero de caja. Nunca lo devolvió y hay un expediente en el que unos años después dicen: “Bueno, este tipo es incobrable, olvidate, es un moroso incobrable”. Estamos hablando de ese personaje, ¿no? Que ha transitado por todos los estadios del despoder y del poder, él mismo es como un punto en el que se cruzaban muchas trayectorias. Entonces, el poder no era propio. ¿Era un poco prestado? Bueno, sí, puede ser, pero más que nada era encausado. Por él circulaban algunas fuerzas que le permitían estar en lugares clave. A lo que se sumó que él es ─o era hasta que lo detuvieron─ un técnico, es alguien que entendió cuál era el rumbo que estaban tomando las plataformas y las redes sociales en el momento que remontaban y se dio cuenta de cómo era posible intervenir en ello para generar un capital político y después encausarlo. A mí, distintos políticos me contaron que alrededor de 2015, 2017, él ofrecía sus servicios, ¿no? Y a todos les resultaba raro, no le confiaban. Y después apareció haciendo pequeños trabajos de marketing digital, redes sociales, para partidos políticos tradicionales en el ámbito porteño, ¿no? Partidos que estaban disputando poder en la ciudad de Buenos Aires. Y después escaló.
Eliezer: Ahora, antes de este momento del que vamos a hablar ahora, toda su biografía previa es muy resbalosa y difícil de comprobar, ¿no? Es algo que vos contás en su perfil. ¿Cuáles de estas cosas a vos te parecen más o menos elocuentes de lo que él dice sobre sí mismo?
Soledad: Mi favorita es que él dice que hizo entrenamiento con los Navy SEALs y que estudió en Harvard. No queda claro si un seminario, una especialización, una mini diplomatura, eso no está muy claro. Pero que estudió en Harvard y que ahí conoció a Eduardo Bolsonaro. Y también hay otra, de su presunto paso por Estados Unidos, que es buenísima y es que él dice que trabajó durante la administración de Barack Obama en la Casa Blanca, en una oficina de asuntos internacionales. No hay registro de su paso por ahí. No solo no hay registro del paso de Cerimedo por ahí, en ese equipo que trabajó con Obama, sino que esa oficina no existió. Entonces, es como decir cosas así, ¿no? Tan incomprobables, pero con un descaro absoluto y no importaba. Otra cosa que a mí me interesó mucho y eso lo puse en el perfil: Él estudió en una universidad de Puerto Rico, estudió marketing ahí. Dijo a alguna gente que era lo más cerca que podía estar de Estados Unidos porque no manejaba muy buen nivel de inglés y entonces, bueno, era su manera de acercarse. Estudió ahí y después se fue quedando, por algún motivo se fue quedando en la isla y esto lo publicó él mismo en su perfil de Facebook. Se dedicó a organizar torneos de poker por toda la isla. Si vos agarrás un mapa de Puerto Rico y ves el torneo de poker tal, el torneo asa, nombre este, nombre el otro, bla, bla, bla, recorrés toda la isla. Hay alguna sociabilidad, estoy segura, hay una clave de sociabilidad en esa gira que organizaba él de poker.
Eliezer: esto que decís de la sociabilidad me parece interesante, porque su carrera tiene una progresión bastante clara, por lo menos, desde que es un personaje visible, ¿no? Que pasa de trabajos de mercado, a la campaña de Milei, a la operación en torno a Bolsonaro. Termina metido en el círculo de Rodrigo Paz en Bolivia, pero en medio participa del plebiscito en Chile. También está, digamos, su participación en Honduras.
Eliezer: Estas participaciones en distintas campañas de la derecha en América Latina tienen elementos comunes: el intento de deslegitimar los sistemas de votación o las autoridades electorales, el uso de granjas de bots, el bombardeo de desinformación, y también nombres que se van repitiendo. Soledad nos contó, por ejemplo, que durante la campaña de Javier Milei en 2023, Cerimedo firmó un contrato con Damián Merlo, un lobista radicado en Estados Unidos, que ha funcionado también como puente entre el gobierno de Nayib Bukele y sectores conservadores estadounidenses. A él se le atribuyen, por ejemplo, las entrevistas que hizo Tucker Carlson, tanto a Bukele como a Milei.
Soledad: Y ahí ves las redes y como todo se conecta. Hay un know-how aplicado en distintos países de la región, puesto en función de institucionalizar, generar un poder, un capital político que llegue al Estado, a la cabeza del Estado.
Eliezer: Ahora vamos a hablar de este capital político, porque para nosotros es una gran excusa para meternos también tu último libro. Pero cuando un político o un candidato a presidente contrata a Cerimedo, ¿qué compra exactamente? ¿Compra resultados? ¿Compra una técnica? ¿Compra acceso a una red preexistente?
Soledad: Resultados no. Los resultados son como: “Bueno, apostemos a esto”. Pero sí compra una técnica y sí compra una red de contactos. Que insisto, para mí no es propia de Cerimedo. Para mí Cerimedo cayó en un lugar, ¿viste? Así, Alicia cae por el agujero y encuentra el conejo, el relojero, no sé qué. Cerimedo cayó por un agujero y encontró este mundo. Y fue lo suficientemente pillo como para instrumentar cosas. Evidentemente, es alguien que tiene esto que hablábamos más temprano, ¿no? Es un busca. Cerimedo es un busca y entendió hacia dónde iba la tecnología en el momento en que él empezó a meterse. Hay una cosa que para mí no es menor y es que él empieza a trabajar de esto, al regresar a Argentina desde Puerto Rico. Ahí funda Numen, Madero Media Group. Madero Media Group es el lugar donde después va a alojar, Madero Radio, que es donde van a hacer, por ejemplo, La Misa.
Eliezer: La Misa es hoy el programa estrella de los influencers más cercanos al gobierno de Milei en Argentina. Numen Publicidad es la agencia de marketing digital fundada por Cerimedo, que reconoce el uso de granjas de trolls, bots y campañas negativas. De ahí surgió la Academia Numen, que ofrece cursos de capacitación para manejar redes sociales y otras cosas. Ahí asistió la hija del presidente boliviano Rodrigo Paz. Pero todo eso empezó unos años antes.
Soledad: Él se conecta con este mundo. Este mundo empezaba a gestarse y él lo que hace es como: “Bueno, armémoslo, armemos una estructura”. le genera algo para formalizar de a poquito. En ese grupo estaba Juan Doe, que resulta ser Juan Pablo Carreira, actual director de comunicación digital del Gobierno nacional y también creador de una cuenta de Twitter ─de X, perdón─, para lo que es información pública, que se llama Oficina de Respuesta Oficial. Lo que hace es argumentar para desmentir cosas indesmentibles como datos concretos. No lo logra, pero lo intenta. Juan Doe ya estaba vinculado con un grupo, que se llamaba el Club de los Viernes. El Club de los Viernes estaba muy cercano al nacionalismo católico de derecha argentino, organizaba reuniones acá. Y también, hay un grupo con el mismo nombre, un espacio de encuentro con el mismo nombre en España, vinculado a Vox y a la Fundación Disenso. Entonces, Cerimedo no viene de ahí, pero es alguien que estaba ahí al lado y entendió por dónde venía y dijo: “Bueno, vamos”. Puso el nombre, puso la cara y salió a decir: “Yo hago esto, yo hago lo otro”. Fue el segundo donante individual más grande de la campaña de Milei. Y era un tipo que no le daban los números en el banco para eso.
Eliezer: Hay una tentación evidente al contar estas historias que es convertir al operador en un titiritero, ¿no? Creer que un tipo con una granja de bots decide elecciones. Y tu libro empuja un poco en la dirección contraria, ¿no? O sea, mostrás una infraestructura de 70 años, pero también insistís en el azar y en la apuesta. ¿Cuánto de lo que le atribuimos a estos operadores es capacidad real y cuánto es relato construido después, cuando ya sabemos quién ganó?
Soledad: Cerimedo es un personaje muy de reparto. Yo, cuando estaba haciendo esa investigación, me di cuenta de que más allá de los nombres que aparecen en primera fila, detrás hay gente que viene laburando hace muchísimos años y esa es la que no tiene recambio y es la que organiza todo. Cerimedo tiene recambio. Milei, el presidente Milei tiene recambio. Si mañana se desintegra, no importa, porque él ya cumplió un rol. Abrir este espacio, este nicho y tal. Y hay otra gente que es la que sigue, que es la que está organizando el Foro Madrid, que es la que está organizando un evento al que iba a venir Peter Thiel en Buenos Aires, aunque se bajó después de la actuación de los Gandalfs en la puerta de su casa.
Eliezer: Es difícil explicar esta noticia si no la vieron, pero vamos a tratar de resumir lo esencial: Peter Thiel es uno de los millonarios tecnológicos más poderosos del mundo, cofundador de la empresa de vigilancia Palantir, que lleva su nombre por un objeto que aparece en los libros de El Señor de los Anillos. Thiel se ha reunido con Javier Milei varias veces y este año compró una casa en Argentina, donde empezó a invertir en el sector energético. A principios de septiembre iba a ser una de las figuras centrales de una conferencia liberal conservadora que se hace en Buenos Aires. Pero, un par de semanas antes, un grupo de personas disfrazadas de Gandalf hicieron una protesta frente a su casa, y un par de días después canceló su participación.
Soledad: Entonces, en el libro, digamos, yo busco a estos tipos, y cómo estos tipos se van aggiornando con el tiempo. Por ejemplo, una de las cosas que me impactó mucho de esa investigación fue que me contaran y ver las fotos, ver el papel del seminario y tal. En 1987, Atlas Network, que estaba comandada por otro argentino en ese momento, organizó un seminario en Jamaica.
Eliezer: Atlas Network es una organización internacional fundada en Estados Unidos en los 80, que conecta a cientos de think tanks y organizaciones que promueven el libre mercado. Básicamente es una red internacional dedicada a hacer lobby e influir en las políticas públicas con una agenda ultraliberal, en contra de las regulaciones. Tiene socios en más de cien países. Las fundaciones que apoyan a Milei pertenecen a ese ecosistema.
Soledad: En ese seminario, en 1987, explicó los lineamientos básicos del Internet para empezar a pensar cómo podían usar eso para expandir los ideales libertarios, las redes, generar más cuadros y lugares donde llegar.
Eliezer: Es difícil determinar en esto en que se juega tanto, digamos, como cruces ideológicos y por un lado tienes una estructura como la que tú hablas, de gente trabajando por un cambio de paradigma desde hace mucho tiempo. Por un lado, tienes eso y por otro lado uno tiene la impresión de ver, por los hechos objetivos que, básicamente, Cerimedo es una especie de delincuente con coartada. Él parece ser el mejor ejemplo de una nueva clase de operadores latinoamericanos que descubrieron que para ejercer el poder no necesariamente hace falta ganar una elección ni ocupar un cargo público, ¿no? ¿Qué clase de poder crees que puede acumular un operador de este tipo cuando controla canales de comunicación, redes de militantes, información y estrategias digitales, pero no está sometido a los mismos mecanismos de rendición de cuentas que un político?
Soledad: Puede acumular mucho poder, pero es transitorio. Necesariamente está en las sombras ese poder, más allá de que vaya a un medio y se agrande o diga descaradamente: “Sí, tengo granjas de trolls, todo el mundo lo tiene, es parte de las nuevas prácticas”. Como ha hecho acá, ¿no? Hace unos años dio una entrevista en Argentina al respecto, porque tuvo un momento de mucha visibilidad, en el cual él mismo salió a hablar. Y era tal su visibilidad y tan claro que le importaba su reputación, que hubo un par de altercados con colegas a los que les disputaba la información. Decía: “No, es mentira”. Amenazó con denunciarlo, alguno lo denunció, e inclusive algún político y tal. Y después se llamó a silencio, porque empezó a trabajar en otros espacios de la región. Pero ese poder es claramente transitorio, lo estamos viendo en estos días con mucha claridad. Por ejemplo, él es uno de los creadores de La Derecha Diario.
Eliezer: La Derecha Diario es, tal vez, la parte más visible de la maquinaria que ha montado Cerimedo. Nació en 2019 como una plataforma que difunde noticias alineadas con la “batalla cultural” y es conocida por apelar al hostigamiento y el falseo de información. En estos años, el proyecto se ha expandido y forma parte de una red más amplia de medios digitales de derecha en toda la región.
Soledad: Por más que La Derecha Diario haya tenido como director a alguien que hoy es un funcionario del Gobierno nacional, quien figura en el registro societario oficial es Cerimedo también. Hay una composición societaria que va cambiando, pero Cerimedo aparece casi siempre ahí. Entonces, es un poder y maneja mucho dinero porque a través de él circulan las donaciones a Milei, la creación de Madero Media Group, que implicaba un estudio en Puerto Madero, que es una de las zonas más caras de la ciudad de Buenos Aires. Más caras y más opacas, ¿no? de qué pasa en ese mundo. Y él también tenía este contacto con Merlo, con el lobista, con Tucker Carlson, con CPAC. Él aparecía muy cerca del universo CPAC, de este trumpismo.
Eliezer: El año pasado, Cerimedo había sido designado como el representante en América Latina de plataformas digitales que fueron clave en la segunda campaña de Trump: dos empresas que utilizan inteligencia artificial para analizar información de los usuarios de redes y producir contenido dirigido.
Soledad: Pero, sucede lo que sucede en Bolivia, este ataque a esta mujer, las sospechas sobre él, las pruebas que parece haber contra él, que indican claramente su responsabilidad. Y ya hoy, hace un ratito, estaba escuchando al español Javier Negre, que hace unos meses vino de repente a Argentina.
Eliezer: Javier Negre es básicamente una versión ibérica de Cerimedo. Cuando trabajaba como periodista para El Mundo, fue condenado por la justicia española por irrumpir en la casa de una víctima de violencia de género, forzarla a darle declaraciones, presentarlas como una entrevista consentida y falsear sus dichos. Tiempo después fue despedido y se convirtió en un operador mediático de la derecha, aliado de Vox, conocido por difundir noticias falsas. En 2024, después de la victoria de Javier Milei, Negre compró la mitad de La Derecha Diario.
Soledad: Negre, hace ya unos cuantos meses, vino a Argentina, se asoció con Cerimedo, y esto lo promocionaron mucho ellos mismos. Y ahora, cuando salta todo este caso, La Derecha Diario estaba procurando, primero, no decir nada. En esa superficie textual no aparecía nada referido a Cerimedo. ¿Qué Cerimedo? ¿De quién hablas? No sé, no me suena. ¿Fernando? Y Negre salió a aclarar hoy que justo, justo, justo la noche en que estaban por atacar a esta mujer, Cerimedo le firmó algo para que él, o sea Negre, quedara como único dueño de La Derecha Diario. Mirá la puntería, ¿no?
Eliezer: Hacemos una pausa y volvemos.
Eliezer: Estamos de vuelta en El hilo.
Eliezer: Hay una escena de tu libro que, que me gustaría, si puedes contar, que resume tu tesis creo que mejor que cualquier explicación que podamos dar de afuera. Vos decís que cuando un think tank descubre que una narrativa funciona, lo comparte rápido con los demás, ¿no?
Soledad: Ahí, en el mundo liberal-libertario hay de todo, ¿no? Tenés eventos relativamente grandes, como puede ser Foro Madrid, que es del palo más conservador, o un gran evento que hicieron acá hace unos años el Cato Institute de Washington y la Fundación Libertad y Progreso Argentina. Digamos, esos son los eventos grandes, que tienen gente muy respetada intelectualmente porque tienen cosas escritas, publicadas, muchos años de trayectoria. Después tenés eventos un poco más populares, y después tenés, más allá de lo institucional, lo académico, una universidad, un instituto terciario, ese tipo de cosas. Después tenés grupos de estudios privados, que suelen ser cosas pequeñas, grupos de estudios donde, por ejemplo, el organizador de este grupo en particular que te digo, unos días antes de traer algún invitado internacional o de Argentina mismo, hace llegar material de lectura. Entonces, yo ya había asistido a varios de estos, porque quería entender la dinámica. Estaba investigando para mi libro. Y esto fue, una reunión muy chiquita en una casa de alguien en Retiro, en el barrio de Retiro. No seríamos 12, 15 personas, entre las cuales estaba yo. Y había un empresario superpoderoso y conocido de acá, un exfuncionario. Bueno, gente así, digamos, perfil muy alto. Y llegó Kaiser. Y Kaiser, que hacía unos meses, a fines de 2024 había publicado, en Chile, Parásitos mentales.
Eliezer: Axel Kaiser es un abogado chileno-alemán que se convirtió en uno de los principales divulgadores de las ideas libertarias en América Latina. El subtítulo de su libro Parásitos Mentales dice: siete ideas progresistas que infectan nuestro pensamiento y sociedad. Algunas de estas ideas perniciosas son los derechos sociales, el Estado benefactor y la responsabilidad social empresarial.
Soledad: Entonces, Kaiser llegó y empezó a explicar: “Bueno, mi libro se llama así, tiene estos capítulos, mi tesis es esta. Usé este estudio, este estudio, este estudio”. Y un par de meses después escuché las mismas palabras de boca de Milei, que además no ocultaba, decía: “Bueno, esto viene del libro de fulano, que es un gran referente, es uno de los ideólogos”, etcétera.
Archivo de audio, Javier Milei: Que me encantó la terminología de, de ese gigante que es parte de la Fundación Faro, que es Axel Kaiser: parásitos mentales. Es decir, y tienen la cabeza llena de todas las porquerías malas que por algo, digamos, el país en los últimos 100 años se ha hundido como se hundió.
Soledad: Y después de Toto Caputo.
Eliezer: El ministro de Economía de Argentina.
Soledad: También salió a repetirlo. Y poco después, Kaiser se mostró cada vez más con Fundación Faro, que es una organización supuestamente de la sociedad civil, pero tan, tan, tan cercana al Gobierno nacional que sus tres galas de recaudación de fondos fueron cerradas con discursos del presidente Milei, en su carácter de el presidente Milei.
Eliezer: Si esa es la cadena, doctrina que se produce en fundaciones, se prueba en reuniones, baja a los movimientos políticos, ¿dónde ubicarías a un operador digital como Cerimedo? ¿Es el eslabón que distribuye lo que otros producen o uno de los operadores que llegaron a producir contenido propio?
Soledad: Yo creo que más que producir contenido propio, él lo que hace es modularlo, entender cómo hay que decir algo para tener cierto alcance. Dudo muchísimo que Cerimedo sepa algo de escuela austríaca, por ejemplo, que le importe mucho Mises, Hayek, la historia del movimiento liberal-libertario.
Eliezer: La Escuela Austriaca de Economía es una corriente que surgió a finales del siglo XIX. Su planteo principal es que cualquier intervención del Estado limita la libertad individual y conduce al autoritarismo. Por más de 70 años, estas ideas han articulado una extensa red transnacional de think tanks, universidades y fundaciones que han llegado a personas como Javier Milei que se formó leyendo a estos autores y convirtió muchas de sus ideas en parte central de sus políticas.
Soledad: Yo recuerdo haberlo visto a Cerimedo en un evento que se llamó Viva la derecha fest, el segundo evento de ese tipo que hicieron. Nada, y estaba entre el público, sentado, midiendo un poco la temperatura del lugar. En este evento en el que yo me lo crucé a Cerimedo, estaban los de divulgación más burda, si querés. No están los de elaboración teórica, estos referentes que llevan muchos años trabajando y generando gente y cuadros y narrativas y papers. No, era otro tipo de evento. Entonces, me parece que él está como para ver, bueno, ¿cuál es la idea que querés hacer circular? Y eso tiene más de instinto que de focus group, ¿no? Y se genera también diálogo, porque si te fijás en lo que pasa en las redes de acá, también estaba pasando en España. Esto de que Negre llegara para asociarse con Cerimedo en La Derecha Diario no es una casualidad, porque había ahí un idioma en común, más allá del español. Y esa modulación me parece que es, la que generan personajes como Cerimedo, en el sentido de decir: “Bueno, es esto lo que está repercutiendo hoy. Vamos ahí”.
Eliezer: Una parte de tu libro, de esta larga investigación, de tu reportaje, es sobre la plata, ¿no? Y hay un límite que vos misma marcás. Explicás que este mundo rechaza, por principios, los fondos públicos, y se financia con empresarios y millonarios. Pero también contás que cuando preguntaste por el financiamiento en Atlas Network y en otras fundaciones, te dijeron que una parte no se podía contar por seguridad de los donantes. ¿Hasta dónde pudiste llegar realmente con el dinero? O sea, ¿qué quedó fuera de tu alcance y cuánto de la estructura que describís, sigue siendo después de años de investigación una zona oscura?
Soledad: Hay una zona opaca y que, por más que tengas acceso a papeles y a fuentes, no se va a poder saber. Porque, por ejemplo, en Estados Unidos existe lo que se llama Donors Trust. Es un fondo que recibe fondos de empresas, de familias, ¿viste? Familias que tienen empresas muy, muy grandes, con muchísimo dinero, y esa fundación dice: “Si yo le doy plata a Donors Trust, le doy un millón de dólares”, por ejemplo. Pero puede no decirlo, porque Donors Trust no tiene esa obligación por cómo es la legislación norteamericana. Entonces, muchas de estas fundaciones, que lo que hacen es ir derivando, no dejan de cumplir con la ley. Ellas no son opacas. Lo opaco es el fondo desde donde llega la plata, pero ese fondo es superlegal.
Eliezer: Claro, claro. Y de lo que sí se puede saber, ¿cuánto hay de financiamiento de estos movimientos? De, básicamente, empresarios que lo que quieren es menos regulaciones o competir en sus propios términos, en determinados territorios. ¿Y cuánto hay de dinero, pero con fines ideológicos? ¿no? De: “Ah, bueno, no, el cristianismo debe ser la religión oficial o el aborto no puede ser legal en ninguna parte”. ¿Cuánto hay de eso de lo que sí pudiste averiguar?
Soledad: Es que son dos cosas muy vinculadas. Nos puede parecer que son dos mundos separados, pero esta cuestión de la libertad de mercado o un Estado que no intervenga y etcétera. Y todo esto pueden ser valores conservadores o valores libertarios en estado puro, ¿no? En el sentido individualista y que no tenga que ver con religión. El egoísmo racional que mencionan los randianos, los lectores de Ayn Rand. Estas cosas no podrían suceder sin esa fe extrema en la libertad de mercado, el mercado como regulador de la vida social. Esa es la aspiración máxima. Tienen un concepto que se llama orden espontáneo. El mercado, por su sola intervención, organiza el resto de la vida social. Y esto implica todo el resto, las relaciones entre personas, la vida comunitaria, instituciones. Todo según las reglas del mercado. Hay una versión de los liberales-libertarios que dicen: “Bueno, lo que queremos es un Estado mínimo, un Estado que solo administre justicia, seguridad y salud”. En eso que dicen, queda fuera la educación. Y no es menor, porque no se refieren a educación pública solo en términos de: “Bueno, no tenemos plata para sostener una red de escuelas en todo el país”, sino que están hablando de los contenidos. Están hablando ante todo de la educación en común, eso que ciudadaniza, es algo que tampoco está en los planes de este proyecto. Se trata más del consumidor que del ciudadano, de las reglas del mercado que de los derechos. Es otro paradigma por completo, es otra idea del mundo. Por eso están fuertemente vinculados. No es solamente, bueno, tengamos libertad de mercado y lo demás no cuesta nada. No, no, no. En la versión más pura, que es la que están intentando aplicar, por lo pronto en Argentina, es eso.
Eliezer: Una última pausa y volvemos.
Eliezer: Estamos de vuelta en El hilo.
Eliezer: Justo hace unos días estaba hablando de este tema con una amiga periodista, que investiga hace muchos años tecnología y poder, y ella me decía algo que es muy parecido a lo que vos nos decías al comienzo de esta entrevista. Ella me decía: “Esta gente como Fernando Cerimedo, como Javier Negre, son el fondo de la olla”, como se dice en Argentina. No es que son interlocutores directos del poder, de los que realmente arman esto. Y entonces ella me decía: “Al final son como imitadores o de alguna manera discípulos, si quieres, de Steve Bannon”. Pero Steve Bannon incorporó algo que ya era una copia de las técnicas que viene haciendo, no sé, el Kremlin hace un siglo. Y vos contás que de alguna manera pudiste tener contacto, también, con gente de Estados Unidos y con gente mucho más del círculo rojo, ¿Cómo los ven? Porque ellos a sí mismos se venden y se presentan como interlocutores de esa gente.
Soledad: Los ven como herramientas pareciera, ¿no? Porque de hecho, en estos días, desde que quedó detenido Cerimedo, lo veo que se están despegando así. Nunca se pegaron con él, ¿no? Tampoco he visto fotos de los referentes más grandes con gente como Cerimedo, por ejemplo. Pero enseguida empiezan a decir: “Pero este no pertenece a este mundo, este nunca estuvo en las fundaciones, este no estudió acá o allá”. No tardaron nada. Y no están mintiendo, ¿eh? Todo eso es cierto, él no pertenece a ese mundo. Él es alguien que vio luz y subió y funcionó. Y entonces le sirvió. Y la otra cosa que estaba pensando, cuando vos hacías toda esta cadenita hacia atrás de qué pasa con la manipulación, las fake news y tal. Yo creo que un diferencial muy grande fue la pandemia. ¿Por qué pegó este salto cuantitativo este tipo de instrumentación de las narrativas? Si te fijás, el salto lo pegó cuando empezó el encierro global. Estabas vos solo con tu dispositivo, tu teléfono, harto de estar rodeado de gente, si vivías con alguien, o tristísimo en la soledad de tu casa si no vivías con nadie. Y estabas muchas horas online. Yo recuerdo alguna entrevista que le hicieron a alguno de los activistas libertarios argentinos más jóvenes, que contaba cómo habían empezado a hablar entre sí en Twitter, por ejemplo, que todavía se llamaba Twitter, y después pasaron a WhatsApp, y después hicieron un grupo grande y en cuanto pudieron se juntaron en la vida real, y después acompañaron los actos de Javier Milei, y después lo votaron y después se afiliaron a La Libertad Avanza. Hay un camino ahí. Y la pandemia fue clave. La fragmentación absoluta de los discursos de información y de comunicación y de los nexos es clave. Y que no hayan sido presenciales también, porque hay mucho de estas identidades virtuales, falsas, mentirosas. Y también estos ejercicios de poder, los doxeos, los hostigamientos selectivos, que vienen con este mundo. Vienen atados a este mundo. Hace muchos años, en 2015, yo formé parte del grupo que organizó el Ni una menos, una manifestación que llenó de millones de personas las calles de Argentina y después siguió por el continente. Y eso era Twitter también. Pero en ese momento no tuvimos ni hostigamiento ni doxeo. Habría habido alguno que te decía una cosa, pero no era mayoritario. Viste, hubo un clic ahí con la pandemia, algo cambió de signo de manera brutal.
Eliezer: Soledad, la última pregunta. ¿Qué cosas creés que nos cuesta entender cuando nos aproximamos a este fenómeno? Que nos cuesta entender sobre un personaje como Cerimedo o directamente sobre el armado, la arquitectura, digamos, del movimiento libertario en América Latina.
Soledad: A mí, cuando empecé el libro, me costaba todo, porque no entendía realmente. Empecé como: ¿qué es esto que está pasando? No entiendo nada. Bueno, y no era la única, ¿no? Porque, empecemos por los políticos que revisten en los partidos tradicionales. Ni entendieron, ni pareciera que están entendiendo nada. Hay una lógica que está cambiando. Entonces, eso para mí era fundamental, poder ir a hablar y preguntarle: ¿me contás cómo hiciste o por qué estás acá o cómo llegaste acá? Eso era clave, porque si no, si me quedo con lo que sé yo, que no sé nada de todo eso, imaginate. Es más fácil el sesgo de confirmación que arriesgarte. Por ahí me convencen, por ahí no. Difícil que me convenzan. No sucedió. Pero sí eso del diálogo, es posible, ¿no? Es, más que posible, es necesario. Porque convivís, compartís ciudad, compartís país, ellos votan, yo voto. ¿Cómo hacés si no hablás? Yo lo que veo es que hay muchos cambios en algún sentido. A ver, la época es muy distinta hoy que hace, no te digo 30 años, que hace cinco años. Hay un cambio superveloz en un montón de cosas. Argentina es un país, por ejemplo, conocido porque es blanco y negro a la vez, porque es un despelote, porque es muy intenso y todo. Bueno, Argentina viene desarrollando, desde la recuperación democrática hasta acá, una agenda de derechos humanos que es muy difícil de encontrar en otros lugares. En España no sucedió algo como el juicio a las Juntas, en Chile ni hablemos. Con derechos de las mujeres y feminismos, lo mismo. Con derechos de las disidencias también. Y no es un sin embargo. Yo creo que es, justamente por eso que está pasando esto ahora. Llegó una política que intenta revertir todo eso, todo eso que venía construyéndose laboriosamente, gracias a diálogos, debates, agarrada de los pelos, si quiere, de la sociedad civil. Mucha conversación pública, muchísima conversación institucional, política en las calles, como suele suceder en Argentina, ¿no? Que por algo al presidente Milei no le gustan las manifestaciones y cada vez que hay una protesta, a menos que sea megamultitudinaria, va a intentar reprimirla. Porque por ahí es donde circula la construcción del poder acá. Sin embargo, no aterrizó de un plato volador, fue votado. Fue votado en elecciones democráticas. Y esto quiere decir algo. Tal vez no que todos sus votantes están de acuerdo cien por ciento con su agenda, tampoco que sus votantes hayan leído a Mises, Hayek, Rothbard, et alii. Posiblemente no. Pero sí que hay un enojo con la política tradicional, con el sistema político de la representación. Hay una crisis de la democracia ahí, hay mucho enojo. Y eso es lo que sintonizó en su momento muy bien Milei. Y eso es lo que, cuando se casó con el mundo liberal-libertario, llegó al poder. Porque el mundo liberal-libertario no tenía un referente que fuera un vocero tan eficaz. Y Milei no tenía el contenido liberal-libertario hasta que fue a una librería, compró un libro y empezó a charlar con el librero y conoció el mundo de las fundaciones, ¿no? Es como una alianza, que por ahí es circunstancial, pero bueno, hay un cambio ahí. Yo creo que pase lo que pase con Milei el día de mañana, se desintegra, se aburre de la política, se va a vivir a una montaña, no importa, lo que sea. Lo que pasó cuando él ganó, bueno, va a quedar. Por ahí disminuye el volumen de la presencia de esa derecha cercana al libertarismo, pero me parece difícil que se retire de la escena política.
Eliezer: Soledad Vallejos, muchísimas gracias por hacerte un tiempo para hablar con nosotros
Soledad: No, por favor, un gustazo.
Eliezer: El caso de Fernando Cerimedo sigue creciendo. Actualmente está detenido en Bolivia, luego de que se le dictara prisión preventiva por seis meses. Cerimedo enfrenta una investigación por el presunto intento de feminicidio de su expareja, Nadia Beller. Pero la investigación ya no se limita a ese ataque: la Fiscalía boliviana también lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito y abrió una tercera investigación por sus posibles vínculos con el narcotráfico.
Jesús Delgadillo: Este episodio fue producido por mí, Jesús Delgadillo. Lo editó Eliezer. Bruno Scelza hizo la verificación de datos. El diseño de sonido y la música son de Elías González.
El equipo de producción de El hilo está formado también por Daniela Cruzat, Samantha Proaño y Franklin Villavicencio, con el arte y diseño de Diego Corzo. El resto del equipo incluye a Natalia Ramírez, Paola Alean, Camilo Jiménez Santofimio, Elsa Liliana Ulloa, Silvia Viñas y Daniel Alarcón. Carolina Guerrero es la CEO de Radio Ambulante Studios. Nuestro tema musical lo compuso Pauchi Sasaki.
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